George Bush esta preocupado, como la comunidad internacional, como los jefes de estado y de gobierno de todo el mundo, con la crisis abierta por un hombre impredecible como Kim Jong, el lider de Corea del Norte que no escucha a nadie. Tenemos que hablar con una sola voz, ha insistido. George Bush desde la Sala Este de la Casa Blanca junto al primer ministro canadiense, la diplomacia (dice) toma su tiempo, pero es necesaria una voz unificada. En esta ocasión las preguntas casi fueron monograficas sobre Corea del Norte y el lanzamiento de siete misiles en catorce horas por el regimen de Pyongyan, por eso el presidente de los Estados Unidos aprovecho la ocasión para marcar diferencias, para decir que le procupan los norcoreanos, sus niños que mueren de hambre, los campos de concentración, pero ahora es necesario ser realista, planificar con tiempo, presentar una nueva iniciativa antiproliferacion –era su primera receta- porque el mundo no se dejara intimidar y fue tajante, dirigiendose a Kim Jong, aunque reconociendo saber muy poco de un pais tan aislado: No vamos a permitir que usted nos amenace. Bush –de buen humor y bromeando- terminaba la rueda de prensa invitando a acompañarle en el estrado a quienes como el cumplian años, las risas fueron generales y se pudo escuchar un timido canto del cumplaños feliz.
Obama: Peace Talk Friction No Surprise
Hace 29 minutos


Era una leyenda, pero resulta que ahora se hace verdad. Coca Cola ha sido advertida por su rival Pesi Cola de un fraude que podria llegar a revelar a la competencia secretos que llamariamos hipotéticamente secretos de estado: si no la formula de una bebida que en un principio en España se descalificaba el siglo pasado por ser similar a la zarzaparrilla, si porque ahora, tres empleados –entre ellos un ayudante administrativo y otro que se hacia llamar Dirk- estaban dispuesto a vender por un millon y medio de dolares formulas y hasta nuevos ingredientes secretos con los que la internacional Coca Cola esperaba y espera sorprender a sus clientes. Pepsi se ha puesto una medalla, ha preferido pasar de la delictiva oferta y denunciar al FBI a tre supuestos estafadores que sin identificar han sido ya detenidos por agentes policiales y llevados ante la justicia. Ni Coca Cola ni Pepsi Cola han querido comentar oficialmente el caso, pero ya se benefician de la publicidad que puede dar el contarlo.




















